EN este TRATADO y los sucesivos, sus autores han dado importancia capital a la parte gráfica sobre la literaria, quedando ésta reducida casi a una explicación breve y lo más clara posible de la primera, por entender que en la mayoría de los casos nada enseña más y mejor, en materia de arte, que las mismas obras de arte. El contenido literario que damos es una gran síntesis del que han producido verbalmente sus autores, no sólo al construir este libro y los sucesivos, sino durante más de veinte años de estudios y prácticas de Arte Decorativo, hechos en íntima colaboración espiritual. Este libro y los que le seguirán se hacer. para contribuir, modestamente, al desarrollo de las artes decorativas en España. La extensión de su contenido sirve para los proyectistas y profesores de nuestras Escuelas; pero éstos podrán establecer los límites que crean convenientes al dar la enseñanza a los artífices y artesanos, meros ejecutantes en fábricas y talleres de las obras proyectadas por los otros; no olvidando que si a los artesanos les es fundamentalmente necesaria la habilidad manual en la técnica constructiva de la industria artística que profesen, también les es sumamente necesaria una serie de conocimientos y prácticas más elevados, para que su labor no sea absolutamente empírica, y puedan, en cambio, comprender con facilidad lo que el artista proyectó y ellos han de ejecutar. Cuantos más sean sus conocimientos, esto es, su cultura artística, más personalidad pondrán en sus obras, con lo que éstas ganarán en belleza; sin que olvidemos que en muchas ocasiones el mismo proyectista es ejecutante, y que el artesano puede elevarse a la categoría superior de artista. En una obra docente las definiciones sobran casi siempre, o deben darse al final de una explicación. Lo mejor es que las definiciones las haga cuando le convenga, quien sepa bien la materia que estudia. Así, pues, nosotros explicamos las materias de este libro y suprimimos las definiciones. Ellas solas nada enseñan; colocadas al principio de una explicación, sobran; pues en este caso el lector sólo podrá aprenderlas de memoria (cosa inútil), pero no las comprenderá, y colocadas al final de toda explicación, se le da al lector lo que él debe hacer como síntesis personal de la materia estudiada. Sólo alguna vez infringimos esa norma. Los ejemplos gráficos se han escogido de modo que muestren con la mayor claridad posible el principio teórico que se expone. Es conveniente que los estudios que se hagan a base de nuestros TRATADOS se amplíen con el examen de otros ejem-plos que se hallarán en obras que constituyen un buen corpus de documentación gráfica de la historia de las artes decorativas; para ese: fin recomendamos las siguientes publicaciones: Anthologie de l'Ornament, por H. Dolmetsch; Handbuch der Ornamentik, por F. S. Meyer; The Grammar of Ornament, por Owen Jones; L'Ornament polychrome, por A. Racinet; Formenschatz, por G. Hirth.
El texto en esas obras tiene un valor secundario frente al de las reproducciones de obras de arte. Los libros de Dolmetsch y de Meyer son económicos y muy nutridos de ejemplos; las pu blicaciones de Owen Jones y de Racinet son de gran extensión y coste elevado, y la del Dr. Hirth constituye el conjunto de reproducciones artísticas más vasto y perfecto que existe hasta el presente. Todas las materias de este volumen que se relacionan con la Geometría, han sido revisadas por D. Luis Brú, docto Profesor de Dibujo lineal en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid; desde estas paginas nos honramos expresándole nuestro agradecimiento.